El marcado láser identifica piezas fundidas en hierro, acero y aluminio directamente tras el desbarbado, en superficies irregulares y de alta rugosidad. Los códigos resisten los tratamientos térmicos posteriores (recocido, temple, granallado) y permanecen legibles durante todo el ciclo de vida, habilitando la trazabilidad de colada y lote sin operaciones adicionales.