Cuando se trata de marcar con láser acetato de celulosa y policarbonato para monturas oftálmicas, la elección de la tecnología láser no es trivial. En los últimos años, ha aparecido un láser de CO₂ que funciona a 10,6 µm junto a los láseres convencionales de CO₂ que funcionan a 9,3 µm, una diferencia aparentemente menor, pero que tiene repercusiones significativas en la calidad del marcado. En este artículo, analizamos por qué esta variación de longitud de onda se ha convertido en la opción preferida en el sector de las gafas profesionales, sin entrar en discusiones sobre la inversión o el rendimiento económico, sino centrándonos en aspectos técnicos y de aplicación concretos.
¿Por qué 9,3 µm en lugar de 10,6 µm?
La diferencia entre los dos láseres de CO₂ radica en la longitud de onda de la radiación infrarroja emitida. El láser de CO₂ estándar funciona a 10,6 µm, mientras que el láser de CO₂ de 9,3 µm utiliza una transición vibracional diferente de la molécula de CO₂. Desde un punto de vista práctico, el principal efecto es el tamaño mínimo alcanzable del punto láser y, en consecuencia, la finura de la línea grabada.

Con el láser de 9,3 µm, el punto es intrínsecamente más pequeño para la misma configuración óptica, lo que permite trazar líneas más finas y detalles más precisos. Esto se traduce en una mejor definición de los caracteres alfanuméricos, logotipos y marcas decorativas, un aspecto crucial cuando se trabaja en monturas de gama alta, donde la marca debe ser legible, nítida y discreta, sin resultar molesta ni tosca.
Materiales implicados
En gafas, los materiales plásticos más comunes son:
- Acetato de celulosa: se utiliza para monturas de gama media a alta; ofrece buena trabajabilidad y flexibilidad estética.
- Policarbonato: utilizado principalmente para monturas y lentes deportivas; ligero y resistente a los impactos.
- Otros polímeros: nailon, TR90, grilamida, menos frecuentes pero presentes en nichos específicos.
Todos estos materiales absorben bien la radiación de CO₂, pero la calidad estética del marcado depende estrictamente de la precisión del punto láser. Debido a su menor longitud de onda, el láser de 9,3 µm concentra la energía en una zona más pequeña, reduciendo el efecto térmico difuso y mejorando la nitidez de la marca.

Aplicaciones concretas en la industria de las gafas
Marcado del número de modelo y tamaño
Cada montura lleva, normalmente en el interior de la patilla, una serie de informaciones: marca, modelo, talla (calibre-varilla), código de color. Estos caracteres deben ser legibles, pero al mismo tiempo discretos. Con el láser de 9,3 µm, es posible marcar caracteres alfanuméricos con una altura de 1,5-2 mm manteniendo una excelente legibilidad, sin quemaduras ni manchas excesivas que comprometerían la estética del producto.
Marcaje de logotipos y marcas
Las marcas de lujo exigen una reproducción fiel del logotipo incluso en superficies curvas o pequeñas. El trazo más fino del láser de 9,3 µm permite reproducir detalles complejos, como granos finos, elementos decorativos o gracias, sin pérdida de definición. Esto es especialmente importante para las marcas que se centran en la identidad visual y la coherencia de marca en cada componente de la montura.

Decoraciones y motivos personalizados
Algunos fabricantes de gafas artesanales o de gama alta ofrecen la posibilidad de personalizar las patillas con grabados decorativos, iniciales del cliente o motivos geométricos. El láser de 9,3 µm permite obtener líneas continuas, curvas suaves y transiciones nítidas, sin riesgo de carbonización excesiva ni zonas opacas alrededor de la línea grabada.
Marcado de código 2D para trazabilidad interna
En algunos casos, especialmente en contextos de producción industrial, se requiere el marcado de una Datamatrix pequeña (4×4 mm o menos) para la trazabilidad de lotes o piezas individuales. También en este caso, la precisión del punto láser a 9,3 µm ayuda a obtener módulos de código bien definidos, mejorando la velocidad de lectura y reduciendo el riesgo de errores durante la verificación automática.

¿Por qué se utiliza casi exclusivamente el de 30 W?
En la industria de las gafas, la potencia láser más habitual es de 30 W. Esto se debe a que
- Velocidad adecuada: un láser de 30 W permite marcar caracteres y logotipos en tiempos compatibles con ciclos de producción medio-altos (hasta varios cientos de fotogramas al día), sin comprometer la calidad.
- Control térmico: Las potencias más altas (50 W o más) aumentarían la velocidad, pero harían más crítico el control del efecto térmico, con el riesgo de deformación de la superficie o quemaduras localizadas, especialmente en materiales finos como las varillas de acetato.
- Equilibrio entre coste y rendimiento: los 30 W representan un punto de equilibrio técnico, que permite una línea fina y limpia sin necesidad de frecuencias de funcionamiento extremas ni complejos sistemas de refrigeración.
Las potencias inferiores (por ejemplo, 10 W o 20 W) pueden utilizarse para mecanizados muy limitados o aplicaciones artesanales a pequeña escala, pero no son suficientes para garantizar tiempos de ciclo aceptables en contextos de producción estructurados.
Parámetros típicos del proceso
Sin entrar en demasiados detalles técnicos, los parámetros para marcar sobre acetato de celulosa con un láser de CO₂ de 9,3 µm y 30 W suelen ser los siguientes:
- Frecuencia de repetición de impulsos: 5-20 kHz, según el detalle requerido.
- Velocidad de escaneado: 200-800 mm/s, según la profundidad de grabado deseada.
- Potencia efectiva: 10-30% de la potencia nominal, modulada para evitar una carbonización excesiva.
- Número de pasadas: normalmente 1, raramente 2, para mantener un efecto estético limpio.
En el policarbonato, los parámetros son similares, pero con especial atención a la gestión del calor para evitar fenómenos de estrés térmico que podrían causar microfisuras.
Comparación con otras tecnologías láser
Láser de fibra
El láser de fibra (1064 nm) es muy eficaz en metales, pero en plásticos no aditivos tiende a dejar marcas poco contrastadas o requiere aditivos específicos. En la industria de las gafas, donde se trabaja con materiales estéticos y no siempre es posible modificar el compuesto polimérico, el láser de CO₂ sigue siendo la opción dominante.

Láser UV
El láser UV (355 nm) ofrece un marcado «en frío» con efecto fotoquímico, especialmente adecuado para plásticos sensibles al calor. Sin embargo, para aplicaciones sobre acetato y policarbonato en el contexto de las gafas, el láser de CO₂ de 9,3 µm ofrece un buen compromiso entre calidad, velocidad y manipulación del material, sin necesidad de invertir en fuentes UV más caras y de menor duración.
Cuestiones críticas a tener en cuenta
Tolerancias geométricas
Las barras de montaje pueden tener curvaturas y grosores variables. Es importante que el sistema de marcado incluya un eje Z motorizado para compensar las variaciones de altura y mantener enfocado el punto láser. Algunos sistemas también integran un sistema de autoenfoque láser para comprobar la distancia focal correcta en tiempo real.
Gestión del humo
El marcado por láser sobre acetato de celulosa genera humos que contienen derivados orgánicos. Un sistema de extracción eficaz, posiblemente con filtros de carbón activo y HEPA, es indispensable para mantener limpia la óptica de enfoque y garantizar un entorno de trabajo saludable.

Marcado centrado
Para garantizar que los logotipos y códigos se colocan correctamente en la varilla, es aconsejable utilizar plantillas de carga o, alternativamente, sistemas de visión que detecten automáticamente la posición de la pieza y adapten la disposición del marcado en consecuencia.
¿Integración en línea o independiente?
En la industria de las gafas, el marcado por láser suele realizarse en una estación independiente, con carga manual o semiautomática. En contextos de producción más estructurados, el láser puede integrarse en la línea tras el montaje y el pulido, con sistemas de transporte por cinta o palet y carga/descarga automáticas. En ambos casos, la flexibilidad del láser de CO₂ de 9,3 µm le permite adaptarse a volúmenes de producción variables e incluso a lotes pequeños, sin necesidad de reconfiguraciones complejas.

Conclusiones
La elección del láser de CO₂ de 9,3 µm en la industria de las gafas no es casual, sino que cumple requisitos precisos en cuanto a calidad estética, definición de líneas y control térmico en plásticos delicados. Comparado con el láser de CO₂ convencional de 10,6 µm, la longitud de onda más corta permite un punto más fino, lo que da como resultado marcas nítidas y discretas que cumplen los estándares estéticos exigidos por las marcas de gama alta.
La potencia de 30 W representa el equilibrio óptimo entre velocidad de marcaje y calidad del resultado, permitiendo un trabajo eficaz sobre acetato de celulosa, policarbonato y otros polímeros sin comprometer la integridad del material. Ya sea para códigos de patrones, logotipos, decoraciones o códigos 2D para trazabilidad, el láser de CO₂ de 9,3 µm demuestra ser la tecnología de referencia para una industria que no permite compromisos en la precisión y la estética del producto acabado.

Business Development Director | LASIT
Business Development Director en LASIT, Giandomenico Ievoli es responsable de la dirección comercial y el desarrollo estratégico de la empresa. Lidera las actividades de desarrollo de negocio a nivel nacional e internacional, contribuyendo al crecimiento y la expansión de LASIT en los mercados globales.